Cómo trabajamos
El código perfecto no construye un negocio.
Muchos fundadores que llegan a nosotros ya pagaron por un primer desarrollo. Estaba limpio y bien estructurado, pero resolvía el problema equivocado y dejó al equipo sin control real sobre su producto.
Hemos liderado ingeniería en startups respaldadas por VC y vimos ese patrón repetirse. La calidad técnica es lo mínimo; primero hay que construir lo correcto.
- Cuestionamos el brief.
- Una especificación que entra directo al sprint no fue suficientemente puesta a prueba. La desafiamos antes de empezar a programar.
- Trabajamos con visibilidad total.
- El progreso, los trade-offs y los costes reales permanecen visibles mientras aún puedes actuar.
- Se nos juzga en el lanzamiento.
- 14 de nuestros 108 clientes volvieron para un segundo proyecto. Esa es la señal de calidad que importa en el mercado real.